No hace falta decirlo, pero lo diremos de todos modos: Jennifer López no es una madre normal, es una madre genial. Y por si tenías alguna duda, no busques más allá de su último atuendo como prueba irrefutable.

El viernes, J.Lo asistió al partido de béisbol de su hija Emme, de 14 años, vestida con el típico uniforme de mamá de los suburbios, pero con un toque elegante. Vestida decididamente más informal de lo habitual, López combinó su camiseta blanca corta con el par de jeans más caóticos. La mezclilla holgada de lavado claro presentaba una cintura entrecruzada con cierres asimétricos, así como dobladillos deshilachados que estaban doblados por encima de los tobillos. Agregó más actualizaciones geniales a su look, incluidas zapatillas blancas de caña baja, sus exclusivos aros dorados y anteojos de sol redondos de gran tamaño.

En cuanto a su glamour, también se mantuvo simple. El cabello de J.Lo se recogió en una cola de caballo desordenada con dos secciones que enmarcaban la cara a cada lado, y se puso poco o nada de maquillaje, con la excepción de un labio desnudo brillante.

Esta es la segunda vez esta semana que J.Lo ha hecho que una cuestionable tendencia de mezclilla se vea elegante. El miércoles, la cantante fue vista de compras en Beverly Hills y hizo un caso para jeans plisados en un par de pantalones holgados que presentaban varios pliegues alrededor de la cintura. Completó su atuendo con un top floral, un bolso Valentino rosa pastel y sandalias de tacón de aguja beige.